¿Qué ver en Peñíscola? Una historia medieval.

Esta bella población costera, escenario de producciones cinematográficas y una de los enclaves medievales más fotogénicos de España escapa al cliché de turismo de sol y playa, aunque las aguas de Peñíscola bien merecen la visita.

Peñíscola forma parte, desde 2013, de la red de Pueblos Más Bonitos de España. Una sorprendente mezcla entre el encanto de las playas y la naturaleza de la Costa del Azahar con una historia medieval muy presente en su arquitectura. Un lugar polifacético que satisface tanto a visitantes que buscan una estancia más relajada y familiar como a viajeros que quieren descubrir el pasado histórico del municipio o disfrutar de largas jornadas de playa, gastronomía y ocio marítimo.

Si quieres saber qué ver en Peñíscola y qué no perderte en este escenario idílico del Mediterráneo, ¡no te pierdas este post!

 

mercadillo de peñíscola

¿Qué ver en Peñíscola? Un paseo por el casco histórico.

Pese a su bella costa, sus playas infinitas de arena fina y sus pequeñas calas de agua transparente, hay mucho más que hacer en Peñíscola además de disfrutar del sol y la playa. Callejuela arriba y callejuela abajo, Peñíscola conserva un encantador aspecto que te transportará al medievo.
El arco del Portal de Sant Pere es la perfecta puerta de entrada a Peñíscola, el comienzo de nuestra ruta por esta población costera, por la que podemos ir bordeando las murallas medievales, pasando por El Bufador, La Casa de Les Petxines, el faro, hasta llegar a lo alto del montículo que conforma este municipio: el Castillo de Peñíscola. Tras visitar la fortaleza, podemos continuar por el Parque de la Artillería y la plaza de Santa María.

Qué hacer en Peñiscola

 

Portal de Sant Pere.

En la parte central del arco todavía podemos encontrar un escudo con la imagen del conocido como Papa Luna, Benedicto XIII, quien ordenó construir el Portal en el siglo XV. Te recomendamos ponerte calzado cómodo y prepararte para una buena caminata por las adoquinadas callejuelas de Peñíscola. ¡No te defraudará!

El Bufador de Peñíscola.

El casco histórico de la ciudad alberga uno de los puntos más curiosos y únicos de Peñíscola. Un gran agujero natural entre rocas, por el que entra y sale agua del mar. Especialmente los días de más oleaje, podemos escuchar el mar romper contras las rocas, como si las olas soplaran, bufar en valenciano, de ahí su nombre.

La Casa de Les Petxines en Peñíscola.

La casa de las conchas es otro imprescindible que ver en Peñíscola. En los años 50, una pareja del lugar que no pasaba por un buen momento económico comenzó a ofrecer visitas guiadas a cambio de la voluntad. Con el dinero que consiguieron construyeron esta famosa casa, que fueron decorando con conchas que iban intercambiando por tabaco con los marineros que visitaban Peñíscola.

El faro de Peñíscola.

Continuamos subiendo y llegamos a este faro de 11 metros de altura construido en 1892. Se encuentra a los pies del Castillo y, aunque no está abierto al público, desde su mirador puedes encontrarte con las mejores vistas de la ciudad al Mar Mediterráneo y al Castillo.

 

Faro de Peñíscola | Fuente: Vishwas Katti

El Castillo de Peñíscola.

Esta es, sin duda, la joya de la corona de Peñíscola, su castillo templario, perfectamente conservado, que preside lo alto del peñón y ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad y sus alrededores.
El Castillo de Peñíscola se construyó sobre lo que fue una alcazaba (antigua fortaleza árabe) hasta la conquista de Jaume I. Fue la última gran construcción de los Caballeros Templarios, en 1924. También es conocido como el Castillo de ‘Papa Luna’, y es que durante su papado, este transformó la edificación y la convirtió en su sede pontificia. Estética templaria, bóvedas de cañón, el patio de armas, un imponente salón gótico y las dependencias papales inundan esta fortaleza, que ha sido en los últimos años escenario de importantes producciones audiovisuales, como la serie ‘Juego de Tronos’. Descubre precios, horarios y la historia del Castillo de Peñíscola.

Mercadillo de Peñíscola.

El Mercadillo de Peñíscola es otro de los grandes atractivos de la ciudad, otra de las cosas que ver en Peñíscola. Se trata de un mercado extenso, con alrededor de 100 puestos muy variados. Puedes encontrar, cada lunes (no festivo) de 8h00 a 13h00, frutas y verduras frescas y alimentación general, además de ropa y complementos, bisutería, artesanía y hasta decoración, flores o plantas.

Este mercado se celebra, durante los meses de julio y agosto en el parking de la Redicencia, entre la calle Playa y la Avenida Akra Leuka y el resto del año entre la calle Ullal de l’Estany y la calle del Mestre Bayarri.

 

Parque de la Artillería de Peñíscola.

Merece la pena visitar el Parque de la Artillería, un fortín militar compuesto por túneles y fosos donde se guardaba la artillería utilizada para defender el castillo durante el siglo XVI. En la actualidad alberga el jardín botánico de la ciudad, lleno de palmeras, olivos y plantas de lavanda que cuenta con unas espectaculares vistas a la bahía de Peñíscola.

Plaza de Santa María Peñíscola.

Para terminar el día te recomendamos bajar hasta esta encantadora plaza de estilo medieval. Sentarse a comer o tomar algo rodeado de murallas a los pies de la Iglesia gótica de Santa María es uno de los mejores planes que hacer en Peñíscola.

Calas y playas que ver en Peñíscola.

Ya lo hemos comentado, Peñíscola es historia y es cultura, pero también es relax y ocio marítimo, playas a pie del paseo marítimo y tranquilas calas. Hemos seleccionado tres playas y dos calas de las que disfrutar, uno de nuestros planes favoritos para hacer en Peñíscola.

La playa por excelencia de Peñíscola: Playa Norte.

La playa Norte ofrece las mejores vistas desde la arena del casco histórico de Peñíscola. Un enclave ideal en el que darse un chapuzón, tomar algo en los bares del paseo marítimo y tal vez practicar algún deporte acuático como la vela, las motos de agua o el piragüismo.

Playa de Irta: paraíso valenciano.

La playa más paradisíaca y solitaria de Peñíscola se encuentra en el corazón de la Sierra de Irta. El acceso no es tan evidente, pero te garantizamos que el entorno natural es digno de visitar: rocas, arena y frondosas palmeras, todo ello bañado por el Mar Mediterráneo.

Una playa para ver atardecer: Playa Basseta.

Es una playa de piedra y vegetación algo escondida, por lo que suele estar bastante desierta. Es el escenario perfecto para ver un precioso y relajado atardecer con el Castillo de Peñíscola de fondo.

Una cala con vistas: Cala del Moro.

Aunque estos últimos años se ha popularizado, hay momentos del año en los que es muy parecido a una cala privada. Se accede fácilmente y desde su arena podemos disfrutar de las vistas al casco histórico de Peñíscola.

Cala Badum: una cala íntima.

Esta recóndita cala, ubicada entre rocas en el parque natural de la Sierra de Irta es perfecta para pasar un rato íntimo. Su difícil acceso hace que sea un lugar tranquilo y bastante privado, donde solo escucharás el sonido de las olas rompiendo contra las rocas.

Pueblo infinito. ¿Has visto todo lo que puedes ver en Peñíscola?

Si te has quedado con ganas de más naturaleza en estado puro, quizá de un poco de senderismo, te recomendamos adentrarte en la Sierra de Irta, a unos 14 kilómetros al sur de Peñíscola. Es otra de las maravillosas cosas que ver en Peñíscola. Además de pequeñas calas y playas, este parque natural y reserva marina cuenta con lugares de visita obligatoria como la ermita de Santa Lucía o la torre de Badum, en lo alto de un impresionante acantilado.

Que ver y hacer en Peñíscola

Como hemos visto, Peñíscola tiene historia y cultura para recorrer y caminar, tiene playas y calas en las que relajarse, ocio y gastronomía para disfrutar. ¿Qué no hacer en Peñíscola? Y es que se trata de un escenario completo que ofrece infinidad de posibilidades para explorar.

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